¿Por qué calidad?

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¿Por qué calidad?

Vivimos una época de cambios. Cambios numerosos, profundos y en ocasiones hasta peligrosos. Cambios de todas clases y en todos los órdenes; cambios todos los días. La humanidad se enfrenta hoy, claramente, a un cambio de época, caracterizado por el fenómeno vertiginoso y voraginoso de la globalización. En este mundo cambiante, el entorno que enfrentan las organizaciones es difícil y cada día presenta mayores retos a superar: incremento de la competencia mundial, crisis en bloques regionales, fusiones, adquisiciones y cierre de empresas pequeñas, enorme flujo de dinero y de personas entre países distintos y distantes, intercambio constante y permanente de productos, incremento en la velocidad con la que se transmite la información, mayores exigencias y selectividad del cliente respecto al precio y la calidad que le ofrecemos. Los clientes y usuarios tienen acceso a mayores opciones para satisfacer sus necesidades, y no están dispuestos a ser defraudados por productos de baja calidad. La producción y el comercio han cambiado drásticamente. Los componentes de un producto son fabricados en distintos países y ensamblados en otro, para ser comercializado en el resto del mundo. La guerra de costos no tiene cuartel, por lo que lograr mejores niveles de productividad es un imperativo irrenunciable. En la sociedad moderna, y particularmente entre los consumidores, existe una marcada tendencia a valorar -en casi cualquier aspecto de la vida- cuatro factores clave, que las organizaciones que pretenden sobrevivir, y sobre todo, desarrollarse y triunfar, están obligadas a considerar:

“La calidad es parte de la naturaleza humana. El ser humano siempre desea obtener una calidad elevada en los productos y servicios que demanda “

Eficiencia: La búsqueda de mejores medios —más rápidos, más precisos y más baratos- para conseguir un fin. La eficiencia, en términos generales, se puede entender como “hacer más con menos”. Es imprescindible mejorar la productividad: lograr el aumento de las cantidades producidas a través de la mejora de los métodos que utilizados, de manera que se pueda producir más en menor tiempo y a menor costo.

Estandarización: Podemos entenderla como “previsibilidad”. Esto significa ausencia de sorpresas. Las variables en el procesó deben estar tan perfectamente controladas, que se pueda garantizar que el resultado Siempre será satisfactorio. La actualización tecnológica  es un factor de apoyo e le estandarización, ya que permite ejercer un Control exhaustivo de las variables que puedan afectar un proceso o producto; facilita los procesos y la vida misma.

Calidad: El bien o servicio debe cumplir las especificaciones prometidas, y debe cubrir las expectativas que el cliente o usuario tenga sobre él. Las organizaciones deben asegurarse de que el cliente tenga una experiencia valiosa al hacer uso del bien o servicio.

Flexibilidad: Ante el aumento en la exigencia y selectividad de los consumidores, las organizaciones que quieran ser líderes hoy, deben ser capaces de brindar respuestas individualizadas ante las necesidades de sus clientes, personalizar los productos y servicios, brindando experiencias satisfactorias. En este ambiente, sólo las naturaleza organizaciones competitivas —es decir, preferidas por el cliente podrán sobrevivir y mantener un desarrollo constante. Los empresarios, ejecutivos y directivos se enfrentan al reto de organizar y encauzar sus esfuerzos hacia la aplicación de estrategias eficaces para el logro de la preferencia del consumidor, cumpliendo sus necesidades y expectativas. La mejor forma de lograr el desarrollo de una organización competitiva es —como demostró el Dr. Deming a través del mejoramiento de la validad.

Partimos por supuesto de que todos los directores quieren que sus organizaciones elaboren productos Y proporcionen servicios de la más alta y al menor costo; quieren lograr organizaciones competitivas, y mejor aún, ser líderes del  ramo. Estos deseos no han cambiado con el  paso del tiempo, lo que sí se ha modificado son las estrategias utilizadas en la gestión para lograr estos objetivos. De esta forma han surgido diversos modelos de calidad a lo largo y ancho del mundo, que proponen nuevas formas de administración de las organizaciones, de manera que se enfrenten con éxito a la competencia. Aquéllas que deseen triunfar deben implantar un modelo de calidad que permita desarrollar una organización ágil y preferida Por el cliente. Dicho modelo debe ser práctico y concreto en su forma de implantación. En síntesis, ante el entorno actual de cada vez mayor competencia entre organizaciones —incluso de distintas partes del mundo- y cada vez mayores exigencias de los usuarios de bienes y servicios, se presenta como una necesidad imperiosa la implantación de sistemas de calidad que coadyuven al desarrollo organizacional, contribuyendo a su subsistencia y crecimiento. Esta implantación debe basarse en un modelo integral de calidad que sea de aplicación clara, concreta y adaptable a la realidad de cada organización.

Por: Gerardo Vela Monforte

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Gerardo Vela Monforte

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